Intelectualismo
Es un intento de mediación entre el racionalismo y el empirismo.
Mientras el racionalismo considera el pensamiento como la fuente y la base del
conocimiento y el empirismo la experiencia, en el intelectualismo es de opinión
que ambos factores tienen parte en la producción del conocimiento. Esta corriente sostiene la misma idea del
racionalismo que consiste en que hay juicios lógicamente necesarios y
universalmente válidos, no solamente sobre objetos o conceptos ideales, sino
también sobre objetos reales. La diferencia está en que mientras el
racionalismo consideraba estos conceptos o juicios como un conocimiento que ya
perteneciente a priori de la razón, el intelectualismo los deriva de la
experiencia, y ahí entra en participación la consigna del empirismo, la cual
dicta que el conocimiento se adquiere mediante la experiencia.
Sin llegar a ser tan radical como el empirismo sosteniendo
celosamente la idea de que en el intelecto y en el pensamiento no hay nada
distinto de los datos de la experiencia, desmeritando al conocimiento
intuitivo, opinión que es justamente la contraria a la del intelectualismo.
Apriorismo
Presentado como un segundo intento de mediación entre el
racionalismo y el empirismo. El apriorismo también considera la experiencia y
el pensamiento como fuentes del conocimiento. Sin embargo define la relación
entre la experiencia y el pensamiento en un sentido directamente opuesto al
intelectualismo. Como fácilmente se podría deducir de su nombre, en el
apriorismo, el conocimiento se genera a través de manera a priori, es decir,
sin conocer o vivir algo, y por lo tanto de forma independiente de la
experiencia. Opinión que comparte con el racionalismo. Pero mientras éste
consideraba los factores a priori como contenidos, como conceptos perfectos, para
el apriorismo estos factores son de naturaleza formal. No
son contenidos sino formas del conocimiento. Estas formas reciben su contenido
de la experiencia, y en esto el apriorismo se separa del racionalismo y se
acerca al empirismo. Los factores a priori semejan en cierto sentido
recipientes vacíos, que la experiencia llena con contenidos concretos. Y en
efecto, ambos concuerdan en admitir un factor racional y un factor empírico en
el conocimiento humano. Más por otra parte definen la relación mutua de ambos
factores en un sentido totalmente distinto. El intelectualismo deriva el factor
racional del empírico: todos los conceptos proceden, según él, de la
experiencia. El apriorismo rechaza del modo más resuelto semejante derivación.
El factor a priori no procede, según él, de la experiencia, sino del
pensamiento, de la razón. Ésta imprime en cierto modo las formas a priori a la
materia empírica y constituye de esta manera los objetos del conocimiento. En
el apriorismo, el pensamiento no se conduce receptiva y pasivamente frente a la
experiencia, como en el intelectualismo, sino espontánea y activamente.
Idealismo
El
idealismo es una corriente filosófica que niega realidad al objeto del
conocimiento, es decir, supone que los objetos no pueden existir sin que haya
una mente que esté consciente de ellos. Según esta ideología, para poder
conocer las cosas hay que considerar la conciencia, las ideas, el sujeto y el
pensamiento. Ejemplos de esta corriente pueden ser:
Una
persona que se fije en su belleza interior, en su formación como persona, sus
valores, su humanidad, y no en su belleza exterior, por ejemplo, como luce
teniendo una determinada prenda.
En
el famoso libro “Don Quijote de la Mancha”, su protagonista, Don Quijote, era
una persona idealista, porque soñaba y no le importaba si no dormía ni comía,
solo le importaba lograr sus anhelos de aventuras de caballería.
Materialismo
Es una corriente de la Filosofía que
surge estricta y exclusivamente como contrapartida de otra, denominada
idealismo, para responder a aquella cuestión fundamental de la filosofía sobre
qué es primero: el pensamiento o lo material.
El Materialismo postula que el universo
es material, es decir, existe fuera e independientemente de la conciencia que
lo piensa, y que la conciencia y el pensamiento son tan solo propiedades de esta.
Además, promueve que la materia no fue creada desde la nada, que ciertamente
seguirá existiendo en la eternidad y que tanto el mundo como sus regularidades
pueden ser conocidos. Ejemplos del materialismo pueden ser:
Una persona a la que le interesa su apariencia
física, su belleza, si está bien arreglada, con buenas prendas incorporadas, etc.
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Retomando el ejemplo del libro “Don Quijote de la Mancha”, Sancho Panza
era una persona materialista porque lo que más le interesaba era comer y sus
ganancias.
Referencias bibliográficas:
Hessen, J (1940). Teoría del Conocimiento. (Traducción de José Gaos). Madrid: Espasa-Calpe
Hessen, J (1940). Teoría del Conocimiento. (Traducción de José Gaos). Madrid: Espasa-Calpe
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